-
Soy la sal- dijo ella.
-¿La sal, qué quieres decir?- preguntó él.
-Cuando se hace un pastel, o galletas, se añade un poco de sal, algo minúsculo, solo lo que cabe entre los dedos. Se pone una pizca -dijo ella.
-¿Para qué?- volvió a preguntar él.
-Esa porción diminuta de algo salado entre el azúcar, los huevos y la harina, potencia el sabor dulce, hace que lo aprecies mejor, que lo disfrutes más- explicó ella.
Él la miraba, sin comprender muy bien qué trataba de decir, con aquella expresión tan suya que venía a decir "a ti no hay quien te entienda". Ella lo miraba, con media sonrisa en los labios, con los ojos brillantes, húmedos.
-Así que la sal hace que el pastel esté más bueno ¿eso es lo que quieres decir? ¿vas a darme una lección de repostería?-dijo él sonriendo.
-Hace que el pastel sea perfecto, que si ya era bueno de por si, sea mucho mejor. Por eso yo soy la sal. La que añades a tu vida, y que, hace que lo que tienes sin mi, sea incluso mejor... Existo, para que seas feliz sin mí. No me necesitas, solo soy un pequeño complemento. Me tienes, para recordarte cada día que es a ella a quien no quieres perder.
Él guardó silencio, y una a una, beso la sal, de las lágrimas que ella derramaba...
Tradúceme.
jueves, 28 de diciembre de 2017
jueves, 30 de noviembre de 2017
Recoger el amor...cuando cae.
Hay veces, que el amor que quiero darte, tropieza con una pared. Levantas un muro que no puedo salvar, tan alto que no alcanzo a ver tras el, tan sólido que mis manos no lo pueden horadar. Otras, cae al vacío, a un abismo sin fin oscuro y frío, donde queda relegado, postergado, descuidado. Algunas lo siento correr como lluvia torrencial que pasa sobre ti, tan deprisa, con tanta fuerza que no llega a mojarte, sin que hagas nada para detenerla y dejar que te inunde, el amor que quiero darte.
Tanto amor ¡tanto! desperdiciado, sin recoger, sin guardar, sin aprovechar. Como si algo con ese valor pudiese dejarse ir, así como así...
Aún me queda, todavía brota dentro de mí en este manantial que parece inagotable. Pero nada lo alimenta, nadie, salvo yo, y algún día, tal vez, quién sabe, la resistencia me falle. Entonces querrás buscar los restos junto a ese muro. Bajarás a las profundidades de ese abismo de olvido. Abrirás los brazos queriendo empaparte de ese amor, y, quién sabe, quizá ya no esté. Lo hallarás sin vida, habrá muerto, agotado, rendido, desperdiciado...
Todo este amor... que quiero darte.
domingo, 22 de octubre de 2017
En el primer café...
Entraron en la cocina, como cada mañana, buscando el primer café. La cafetera aún gorgoteaba y él la apartó del fuego, dejándola a un lado mientras cogía del armario tazas para los dos. Ella cerró los ojos cuando pasó por su lado, para oler su perfume, por encima del aroma a café. Sonrió, aceptando la taza que él le tendía, y sus manos, sin querer, se rozaron. La acercó para que se la llenase del humeante líquido oscuro.
-¿Está bien así?- dijo él.
-Sí, es suficiente, gracias - dijo ella mirándolo a los ojos.
Ambos dieron un sorbo, estaba caliente, mucho. Él se dio la vuelta para salir de la habitación con la taza en la mano, cuando ella lo detuvo.
-¡Espera! No te muevas, tienes algo en...
Él se quedó quieto, la miraba sorprendido mientras ella alargaba la mano hasta su mejilla. Estiró los dedos tocando con delicadeza su cara, notando su calor, su piel recién afeitada, que dentro de unas horas empezaría a volverse áspera cuando su barba comenzase a crecer.
-Es que tenías una caricia, justo ahí...-dijo ella.
miércoles, 18 de octubre de 2017
Rendición...
Me rindo, voy a rendirme, no quiero, pero voy a hacerlo, tengo que hacerlo.
Quererte así es como un incendio que no se puede sofocar. Me abrasa y me inunda de lágrimas, unas lágrimas que no apagan lo que siento. Quererte así es como el viento que sopla y nadie puede detener. Me lleva dónde quiere y cómo quiere. Quererte así no es algo que pueda controlar. Es tener un trocito de cielo desde que el siempre se ve el infierno. Hace que me conforme con nada, cuando quiero tenerlo todo. Ha hecho que imagine, que cree un mundo de palabras en el que he vivido contigo. Te lo he ofrecido, te he dado todo lo que ha nacido de mí, nunca te he dado menos, no te doy menos.
Y ahora, voy a rendirme.
Romperé en pedazos esas páginas sobre las que escribí nuestra historia, lo haré, cuando escriba en la última la palabra fin. No haré más preguntas, siempre respondes lo que espero pero nunca lo que quiero. No lucharé.Me da miedo rendirme, porque he hecho de esta lucha el motivo que da sentido a mi vida y hace girar mi mundo.
Y cuando me rinda, cuando queme mis naves para no volver atrás... no me quedará nada por lo que querer vivir...
Quererte así es como un incendio que no se puede sofocar. Me abrasa y me inunda de lágrimas, unas lágrimas que no apagan lo que siento. Quererte así es como el viento que sopla y nadie puede detener. Me lleva dónde quiere y cómo quiere. Quererte así no es algo que pueda controlar. Es tener un trocito de cielo desde que el siempre se ve el infierno. Hace que me conforme con nada, cuando quiero tenerlo todo. Ha hecho que imagine, que cree un mundo de palabras en el que he vivido contigo. Te lo he ofrecido, te he dado todo lo que ha nacido de mí, nunca te he dado menos, no te doy menos.
Y ahora, voy a rendirme.
Romperé en pedazos esas páginas sobre las que escribí nuestra historia, lo haré, cuando escriba en la última la palabra fin. No haré más preguntas, siempre respondes lo que espero pero nunca lo que quiero. No lucharé.Me da miedo rendirme, porque he hecho de esta lucha el motivo que da sentido a mi vida y hace girar mi mundo.
Y cuando me rinda, cuando queme mis naves para no volver atrás... no me quedará nada por lo que querer vivir...
martes, 3 de octubre de 2017
La de mitad de qué...de quién..
Soy mitad, tu mitad. Un extraño fenómeno, un eclipse, un cometa, nieve en verano, lluvia en el desierto. No, no soy mitad, no soy tu mitad, ¿tú eres mi mitad?. Un vida a medias, casi siempre. Un solo brazo, una sola pierna, un solo ojo, un solo pulmón, medio corazón. Ni siquiera creo que sea capaz de pensar de manera coherente y ordenada, estando así, a medias.
Solo soy una parte, pero no la que completa. No soy necesaria, soy yo la defectuosa, la pieza que no encaja. Mi sueños a trozos son pesadillas enteras. Siempre echando en falta uno, un beso, un abrazo, un te quiero, un te espero, un te necesito, un ven aquí...que estoy a medias sin ti. A las horas se le pierden los minutos y tampoco finalizan, mis días no avanzan, el círculo jamás se cierra.
No soy mitad, solo un pedazo esperando completar, esperando...ser mitad.
Solo soy una parte, pero no la que completa. No soy necesaria, soy yo la defectuosa, la pieza que no encaja. Mi sueños a trozos son pesadillas enteras. Siempre echando en falta uno, un beso, un abrazo, un te quiero, un te espero, un te necesito, un ven aquí...que estoy a medias sin ti. A las horas se le pierden los minutos y tampoco finalizan, mis días no avanzan, el círculo jamás se cierra.
No soy mitad, solo un pedazo esperando completar, esperando...ser mitad.
viernes, 22 de septiembre de 2017
Encuentros...
Entre el beso del reencuentro y el de despedida nunca pasaba mucho más de una hora. Tenían la piel entrenada, los corazones sincronizados, y el tiempo, que se quedaba en la mesita de noche resonaba en sus oídos como a son de silenciosas campanadas. Entre el primer te quiero y el voy a echarte de menos nunca pasaba mucho más de una hora. Tenían las conversaciones medidas, esperando una tras otra el momento de ser conversadas, oídas, escuchadas. Entre el primer botón desabrochado y la última cremallera subida nunca pasaba mucho más de una hora. Tenían las manos adiestradas, ágiles, hábiles, que desnudaban con premura en ese tiempo siempre dosificado. Entre el gemido originado por la primera caricia y el último grito que provocaba aquel acto sublime de amor, de placer, de gozo, de deleite y satisfacción.
Los dos hubieran dicho, que pasaba una vida entera...
Los dos hubieran dicho, que pasaba una vida entera...
domingo, 17 de septiembre de 2017
Tu recuerdo...
Tengo tu recuerdo posado sobre mi hombro, susurrándome al oído. Hace que me estremezca, que sonría y que gire la cabeza buscando un beso. Tu recuerdo me aparta el pelo y me hace cosquillas en el cuello. Y yo me muerdo los labios ansiando ese beso que no llega. Podría mirarte, mirar tu recuerdo a los ojos si me diese la vuelta. Porque te siento aquí, justo aquí, y la punta de tu lengua acaricia el lóbulo de mi oreja. Ahora soy yo quien se recoge el pelo para ponerlo tras ella y, siento tu aliento en mi mano. Alargo los dedos queriendo tocar tu cara, y creo que rozo tu boca, tu mejilla, y siento áspera tu barba. Es tu recuerdo, justo aquí, sobre mi hombro izquierdo, cerca de mi corazón. No quiero moverme, no sea que se desvanezca. Me quedo quieta acogiéndolo, haciendo que sea más intenso, más real, más vívido, tanto que...
Empiezo a sentir tu cuerpo pegado a mi espalda, tus manos rodeando mi cintura, y tus labios besando ese hombro sobre el que se posa tu recuerdo. Me dejo envolver por esas caricias tantas veces sentidas y tantas recordadas. Cálidas, sensuales, anheladas y añoradas. Tu recuerdo me desnuda, con esa lentitud estudiada y deliberada que no hace sino que desee, que te desee. Tu piel toca mi piel. Tu boca busca mi boca. Esa boca que tanto he besado, que tanto he recordado. Esos besos húmedos, sexuales, ansiados y añorados. Besos que son siempre preludio y promesa, principio y fin. Y mi cuerpo se prepara para tu recuerdo, estoy lista para ti, lúbrica e impaciente, deseosa de tenerte dentro de mí...
Tengo tu recuerdo posado sobre mi hombro...
Empiezo a sentir tu cuerpo pegado a mi espalda, tus manos rodeando mi cintura, y tus labios besando ese hombro sobre el que se posa tu recuerdo. Me dejo envolver por esas caricias tantas veces sentidas y tantas recordadas. Cálidas, sensuales, anheladas y añoradas. Tu recuerdo me desnuda, con esa lentitud estudiada y deliberada que no hace sino que desee, que te desee. Tu piel toca mi piel. Tu boca busca mi boca. Esa boca que tanto he besado, que tanto he recordado. Esos besos húmedos, sexuales, ansiados y añorados. Besos que son siempre preludio y promesa, principio y fin. Y mi cuerpo se prepara para tu recuerdo, estoy lista para ti, lúbrica e impaciente, deseosa de tenerte dentro de mí...
Tengo tu recuerdo posado sobre mi hombro...
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