Tradúceme.

sábado, 19 de julio de 2014

Tú y yo...somos...cinco.

La distancia, otra que tal baila.
Alguien a tu lado puede estar a años luz de ti. Alguien al otro lado del mundo puede estar pegado a tu piel.
La distancia como el tiempo se puede medir aunque la manera en que la apreciamos entra en el terreno de lo particular, de lo personal. Es real, está ahí, puedes decir exactamente a que distancia está esto o lo otro. A que distancia está... por ejemplo... ¿Cómo se mide la distancia que te separa de la persona que amas? ¿Cuánto se separa de ti alguien que quiere poner distancia entre él y tú? ¿Cómo de lejos ha de irse? ¿Cuándo da igual que sean dos metros o dos mil kilómetros? ¿En qué momento te das cuenta de que no le importa estar lejos de ti? ¿Cómo se salva una distancia si no te puedes acercar? ¿Se llega antes si te quedas quieta? Nunca hay una relación de dos. Somos tú, yo, el tiempo...y la distancia. Y que cuatro se pongan de acuerdo es...si no imposible sí muy complicado.
Sólo si dejamos entrar a una quinta podremos intentarlo, así que dejemos formar parte de todo a...la paciencia...

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