Tradúceme.
lunes, 13 de junio de 2016
Por favor...miénteme.
Se piadoso, miénteme. Apiádate de mí, aplaca el dolor de conocer la realidad. Alivia la pena de ser yo quien me mienta a mi misma. Sana con una mentira mis heridas. Seca mis lágrimas faltando a la verdad. Libérame de la certeza de saber que me equivoqué. Hazme pensar que estoy en un error al creer que lo que ahora sé, lo que veo, lo que siento, es la verdad. Haré de tus mentiras mi religión, tendré fe en tus palabras. Sonreiré y soñaré refugiada en tus mentiras, se compasivo, miénteme, Volveré a amarte con devoción, pero antes, ciégame con tu falsedad. Se clemente, miénteme. Ten clemencia, y deja que vuelva a creer en ti.
domingo, 12 de junio de 2016
Me esconderé en tu memoria...
Algún día no seré más que un puñado de recuerdos, uno cada vez más pequeño. Cenizas que se esparcirán en el viento, para ir a caer a un lugar donde nada importen a nadie. Apareceré brumosa en alguno de tus sueños, y te esforzarás por recordar quien soy cuando despiertes de él en la madrugada. Para volver a dormir desechando la idea de que alguna vez, me hayas conocido. Puede que acuda a tu memoria mezclada con algún sabor dulce, o tal vez con el salado de las lágrimas. Seré una nota olvidada en un cajón.Una fotografía amarillenta escondida entre las páginas de un libro, que nunca releerás. Algún día no seré nada. Solo un déjà vu, cuando huelas un perfume, oigas una risa, o sientas que te late el corazón...
sábado, 4 de junio de 2016
Yo...no te quiero.
Cuando alguien me dice que no
me quieres, respondo que yo a ti, tampoco.
Trato de que no te cueles bajo
mi piel más de lo necesario. Intento mantenerte en la superficie, que los sentimientos no ahonden en mi corazón.
Cuando me dicen que si sé a
qué estoy jugando, qué si lo tengo claro, respondo que cristalino.
Intento leer las reglas de este juego todos
los días. Las aprendo de memoria, para no dejarme ganar. Perder me ha dolido demasiadas veces.
Sin embargo, una pequeña parte
de mí está siempre atenta a la más mínima señal. Buscando rastros de ese amor
que dicen que no me tienes.
Atesoro palabras, frases
sueltas, dichas en momentos en los que no estás en guardia.
Y hoy, sin querer, me has
llamado cariño. Una palabra simple que no te había oído decir antes. La
guardaré con alguna otra, junto a un par de amaneceres, la luz de las velas reflejada en tus ojos, el sabor de tus besos cuando nos encontramos, el calor de tus caricias cuando me das las buenas noches y muchas de tus sonrisas. Puede que sea una mala costumbre mía, una manía, la de guardarlo todo...
Sé que no me quieres, que no me amas, sé que
no estás enamorado de mi, y ten claro, que yo de ti... tampoco.
domingo, 29 de mayo de 2016
Cuando no puedas dormir...
Deja que te cuente un
cuento.
Ven, recuéstate a mi
lado y descansa tu cabeza en mi pecho, respira conmigo y escúchame.
Había una vez hace
mucho, mucho tiempo...
Oye mi voz, deja que te
envuelva, que te lleve a un lejano y hermoso lugar, y recórrelo conmigo. Mira el frondoso bosque, y la hierba verde cuajada de flores en un claro entre los árboles.
El sol te calienta el rostro, la brisa perfumada trae consigo el trino de los pájaros.
Se el príncipe y déjame ser la princesa. Cabalga veloz con tu brioso corcel y
llévame a la grupa. Siente mis manos rodeando tu pecho mientras me sujeto a ti,
y mis labios cerca de tu cuello. Vivamos
mil aventuras, y al final de cada día, bésame. Deja que mis palabras te llenen
de sueños, que te hagan volar y te acomoden en una esponjosa nube. Deja que sea
la hechicera que obrará su magia para hacerte feliz, para pintar tu vida de
colores, y llenar tus días de sonrisas. Deja que mi magia, sea el amor.
Duermes, soy tu calma,
tu sosiego, tu paz, tu cielo, tu amor.
miércoles, 18 de mayo de 2016
Solo para ti...
Tú unes todas esas partes en las que estoy dividida.
La niña tímida que sigue dentro de mí.
La adolescente indecisa que no se decidió a tantas y tantas cosas.
La joven que tuvo que crecer, porque no le sirvió de nada pensar que seguía siendo una niña.
Y esa otra, la mujer, la que te ama. La que en su madurez ha decidido que eres tú, y no otro, con el que quiere compartir su tiempo. La que te desea, y deja de ser todo lo demás para ser autentica. La que se vuelve fuego en tus manos. La que solo desea verte arder y consumirte de pasión, con ella. Esa Cenicienta, princesa solo a ratos, que se viste de seda negra y tacones de aguja para ti. La que imagina un mundo entero para sorprenderte. La crea de la nada tus sonrisas. La que ha hecho de un sentimiento una vida, y te la ha dado a ti.
Una flor que solo florece bajo tus cuidados, solo en tu presencia, y solo para ti.
La niña tímida que sigue dentro de mí.
La adolescente indecisa que no se decidió a tantas y tantas cosas.
La joven que tuvo que crecer, porque no le sirvió de nada pensar que seguía siendo una niña.
Y esa otra, la mujer, la que te ama. La que en su madurez ha decidido que eres tú, y no otro, con el que quiere compartir su tiempo. La que te desea, y deja de ser todo lo demás para ser autentica. La que se vuelve fuego en tus manos. La que solo desea verte arder y consumirte de pasión, con ella. Esa Cenicienta, princesa solo a ratos, que se viste de seda negra y tacones de aguja para ti. La que imagina un mundo entero para sorprenderte. La crea de la nada tus sonrisas. La que ha hecho de un sentimiento una vida, y te la ha dado a ti.
Una flor que solo florece bajo tus cuidados, solo en tu presencia, y solo para ti.
martes, 17 de mayo de 2016
Preguntas...
¿Cuándo decide el náufrago dejar de luchar contra las olas, dejar de intentar mantenerse a flote?. ¿Cuándo suelta el tronco al que se ha sujetado con todas sus fuerzas tal vez durante días?. ¿En que momento baja los brazos, y deja que lo engullan las aguas heladas del mar?. Y se hunde, sin ni siquiera tratar de aguantar un minuto más la respiración. ¿Cómo sabe que tiene que rendirse y que perder su vida, acabar en ese momento, es la única salida?. ¿Se siente un cobarde, o por el contrario muere sabiendo que lo ha dado todo hasta el último instante?. ¿Pensará cuando la oscuridad lo envuelva y sienta que la vida lo abandona, que podía haber luchado un poco más?.
¿Cuándo sabes, como el náufrago, que lo tienes todo perdido? Que no avanzas, aunque tras cada caída te pongas en pie una y otra vez.
¿Cuántas lágrimas son necesarias?.
¿Cómo se renuncia, a lo que te hace sentir vivo?
Y si lo que te hace vivir es un sentimiento¿Se puede dejar de sentir?
Arrancó de la libreta la hoja en que la que anotaba para si todas esas preguntas. La estrujo sin muchas ganas entre los dedos, y la puso junto a las otras en un rincón de la mesa. Soltó el lápiz y se pasó la mano por el pelo. Volvió a acomodarse en la silla y colocó la libreta, cada vez más delgada, en el angulo que le gustaba para escribir. Respiró hondo, y comenzó a preguntarse...
¿Cuándo sabes, como el náufrago, que lo tienes todo perdido? Que no avanzas, aunque tras cada caída te pongas en pie una y otra vez.
¿Cuántas lágrimas son necesarias?.
¿Cómo se renuncia, a lo que te hace sentir vivo?
Y si lo que te hace vivir es un sentimiento¿Se puede dejar de sentir?
Arrancó de la libreta la hoja en que la que anotaba para si todas esas preguntas. La estrujo sin muchas ganas entre los dedos, y la puso junto a las otras en un rincón de la mesa. Soltó el lápiz y se pasó la mano por el pelo. Volvió a acomodarse en la silla y colocó la libreta, cada vez más delgada, en el angulo que le gustaba para escribir. Respiró hondo, y comenzó a preguntarse...
miércoles, 11 de mayo de 2016
Al borde del abismo...
Sientes
como tu piel se estremece con un ligero escalofrió. Oyes el sonido apenas
audible de algo que se quiebra, sin romperse. Pronuncias palabras que nunca
creías que fueses capaz de pronunciar. Y claramente reconoces, el principio del
final. Has dado un paso, y tus pies, ya
no pisan sobre firme. Un abismo oscuro e interminable se abre bajo ellos.
Braceas desesperada queriendo retroceder, pero no hay nada a lo que asirse. Tus manos, no hallan más que aire que no te puede sostener. Y el pánico, se adueña de ti.
Es ese punto sin retorno desde el que no hay
vuelta atrás.
Ese,
en el que te preguntas ¿Qué he hecho? ¿Qué voy a hacer?
Y
quien está frente a ti te mira, y te pregunta ¿Por qué?
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